A pesar de tantas alegrías cosechadas en los últimos días, a pesar de sentirme tranquilo con mi vida como nunca antes, a pesar de lograr objetivos personales me es difícil hacer una sonrisa de oreja a oreja completamente honesta y aún no puedo disimular la nostalgia de mis ojos. Mi vida es como un rompecabezas que lentamente se va armando, pieza por pieza se va construyendo un paisaje, a veces lo visualizo como un atardecer en el mar, otras veces lo veo como un estadio de fútbol con sus tribunas a reventar, sin embargo en el medio hay un especie de hueco, una pieza que falta y arruina la perfección del paisaje que muchas veces visualizo, y no es un hueco pequeño, al parecer es una pieza distinta a las demás y que no encajaría en ningún otro lugar, es la pieza perdida, el santo grial de mi rompecabezas perfecto, la pieza que siempre faltará. Esa pieza eres tú.