viernes, 20 de noviembre de 2015

Química

Después de tanto tiempo esta sensación no me abandona, simplemente descansa entre sombras, pero al hablarte renace como un ave fénix. A esto no lo puedo llamar amor, sería mentirme y mentirte a ti, no fantaseo con llevarte al altar ni pasar una vida juntos, pero si compartir un momento así sea tan simple como tomarnos un café o vernos en un aeropuerto. Fueron varios meses sin escuchar tu voz, pero escucharla fue placentero, recordar los momentos junto a ti me volvió a pasar y ahora no me deja dormir, esta química que siento contigo no me suele pasar, en realidad después de tantos años no me ha pasado con más nadie. Quizás sea una ilusión, quizás el iluso sea yo, pero debo confesarte que me emociona la idea de volver a verte aunque hoy día ese acontecimiento sea una utopía.

martes, 17 de noviembre de 2015

Sonrío porque no existo

Llega la noche y con ella la hora de dormir, apagas la luz y te acuestas en tu cama, de repente el cuarto se oscurece más y la habitación se expande, miras al lado de tu cama y ves una piedra, pero quizás no sea una piedra, quizás es el reflejo de lo que tu eres: Fría e inerte. Y de repente te pones a pensar en tantas cosas, sobre todo en esa maleta de decepciones que cargas contigo y buscas consuelo en aquella piedra que tienes al lado, la piedra te da la espalda y se pone a roncar. Allá, en los rincones más oscuros de tu cerebro un duendecillo susurra mi nombre,  lo más posible es que lo ignoras, no sin antes preguntarte una vez "¿qué hubiera pasado si...?", pero no, aunque esa pregunta te la hagas cada cuanto ya debes tener en cuenta que ya no existo, al menos para ti. Ya limpié la casa, redecoré y saqué la basura, hasta quedó más bonito el hogar, y aunque no estás invitada se que no pasarás a echarle un vistazo, solo me conformo con saber que no vivirás en un lugar tan reluciente como este. Posarás de soltera poderosa como ya lo has hecho antes, o fingirás de felicidad desbordada como lo estás haciendo ahora, pero recuerda la piedra que duerme junto a ti y la maleta aquella que día a día se vuelve más pesada, eso se ha vuelto parte de mi consciencia, y no lo niego, a veces me hace reír. Recuerda que algún día pudiste tener todo de mi parte pero te conformaste con obtener migajas de otros.