viernes, 30 de agosto de 2013

Blurred Lines

Cierto día te recordé al ver el video de una canción que no conocía, de esas canciones gringas que poco promocionan por estas tierras, pero si hay algo cierto es que es pegajosa. Y te recordé al ver la modelo, ese destello de belleza e irreverencia que tú posees, tu mirada que incita a darte más que un beso y tu sonrisa tierna propia de tu edad. No sé por qué no estamos juntos; bueno, ahora que lo pienso es porque tenías un novio militar de 40 años de edad, esos son detalles que un hombre que quiere vivir hasta la tercera edad toma en cuenta para estar con una mujer, y obviando lo obvio hay que agregar que yo estaba lejos, muy lejos, y alguien como yo podría fácilmente ocupar mi lugar como segundo hombre de tu vida. Otro día te vi, ibas de la mano de un muchacho joven, supongo que ya habrás dejado al militar, o este tal vez sea el nuevo segundo, no lo sé, por lo menos su edad se acerca más a tus 20 años y el asunto de edades deja de ser algo relevante. Quise saludarte pero la timidez me venció, solo quedó verte pasar, así, a lo lejos, como siempre. Tal vez esa es la última vez que te habré visto pues con el peaje en Turbaco me da flojera subir, pero siempre te recordaré con nuestra canción.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Carta de un extraño conocido

Hola amigo, aunque no sea tu amigo no encontré otra manera de llamarte, es una simple formalidad, de todas maneras hay pocas probabilidades de que leas este escrito, bueno, eso no importa, solo quiero desahogarme.
A duras penas conoces mi nombre, escasamente has visto fotos mías, y en alguna ocasión hablamos, me llamaste en cierta ocasión para advertirme algo: Que salía con tu esposa. Nuestra conversación duró unos cortos minutos, me dijiste muchas cosas, en ese entonces no comprendía cuanta razón tenías, en 10 minutos fuiste más honesto que tu esposa en 3 años, fuiste sincero, hablaste con la verdad, pero no te creí, estaba perdidamente enamorado de la mujer con la que duermes todas las noches, no pude hacer nada, ella es muy bella y lo sabes, su forma de besar y consentir es algo que tu y yo conocemos muy bien.
Todo empezó mal cuando pisé la capital: Ella me recibió con los brazos abiertos y un teatro montado vendiéndome la idea de su eminente divorcio contigo, no me culpes, era un muchacho inocente y enamorado, tanto que ignoré todas las advertencias y señales de los demás, mandé a la mierda al mundo y aposté por un futuro con ella, hasta me dijo para vivir en una casa que es de ustedes, claro está, después del divorcio. Me fui siempre con esa idea, es más, siempre pensaba en la forma de volver a la capital así fuera para solo hacerle el amor y rozar el cielo por un par de horas, pero nunca fue duradero.
En esa tonalidad gasté casi un año hasta que me decidí alejar, pero ella nunca dejó que lo hiciera, hasta lloraba a través del celular, yo no creía en sus lágrimas pero el corazón es débil, muy débil, tan débil que caí de nuevo, pero esta vez ella fue quien vino a visitarme, ya supondrás el resto.
Y así pasó el tiempo, envueltos en ires y venires, llamadas eternas por celular, promesas de volver que nunca se concretaron, risas, rabias, etc, y yo inocente ignorando que estaba violentando tu hogar, pensando que yo era el único que ella amaba, en realidad era un mozo cualquiera, una sombra, una persona no grata en su entorno familiar, un don nadie, no era nada.
No siendo más me despido, no me gusta extenderme más de lo que el tema merece, espero que tengan un resto de vida feliz muy lejos de mi. Hasta nunca.



lunes, 25 de febrero de 2013

Amor y distancia


No hay amor tan grande que supere las barreras del espacio, o por lo menos lo creo así. Son tristes las despedidas y lo son aun mas cuando 2 personas que se aman se separan. La esperanza se diluye a través de los kilómetros de distancia. Muchas lagrimas y abrazos rodean estas despedidas envueltas en el drama del ultimo adiós. Seguir en contacto parece ser la primicia, pero estos 2 seres saben en el fondo que nada será igual. Y aunque exista la telefonía celular, el messenger, VoIp, el obsoleto correo y otros medios de comunicación nada los acercará como alguna vez estuvieron, y eso porque nada de lo anterior remplazan caricias y abrazos dados en vivo y en directo, les toca conformarse con abrazar una almohada, como si un costal de plumas fuera a remplazar la calidez de un cuerpo o la ternura de unas palabras al oído. Con este desespero solo queda buscar refugio en otra persona con lo que se juega una apuesta peligrosa, en las cuales solo hay 2 resultados: O se es capaz de olvidar a la otra persona o se reafirma ese amor tan sufrido. Los resultados pueden ser catastróficos porque siempre se buscará algo similar a lo que se tenia y muchas veces no se tiene en cuenta que cada persona tiene su forma particular de hacer las cosa ya sea besar, bailar o inclusive de hacer el amor y algunas de estas cosas harán recordar a la persona que ocupaba o que ocupa el corazón y esto dolerá enormemente. Por eso antes de involucrarse con una persona que se marcha piénselo 2 veces antes de enamorarse, aunque sea difícil tener control de esa situación.

viernes, 26 de octubre de 2012

Nunca pedí esta nostalgia

Te conocí por fotos y de inmediato te adoré, con tu expresión angelical me cautivaste y aun no había un encuentro cercano entre nosotros. No hacías parte de mi vida pero llegaste para quedarte y luego para yo irme. Te di mi primer abrazo y plasmaste una sonrisa inmediata en mí, saciaste esas ganas que tenia de tenerte conmigo y tú solo me mirabas como el extraño que era y que aun soy, sin embargo cuidarte era mi misión, lástima que solo por pocos días. Y el tiempo voló como lo acostumbra a hacer especialmente cuando estamos felices, mi hora de partir llegó y un vacío enorme se apoderó de mí, te dije muchas cosas que de seguro no entendiste porque todavía no hablas pero que aun las recuerdo plenamente. Esa tarde te dejé y hui rápidamente para que no se me salieran las lágrimas en público, cosa que si puedo hacer en estos momentos mientras escribo esta nota para ti que ojalá leas cuando aprendas a leer y certifiques cuanto te extrañó ese grandulón que te cargaba cuando apenas eras un bebé. Esta es una nostalgia que no pedí…