Le llegó la hora a los colombianos de iniciar un cambio para el beneficio de todos. Quizás ésta no sea la solución de los problemas de un país golpeado y mal herido pero sería el inicio de grandes cosas. Ha llegado el momento de hacer un proceso de paz con el silvestrismo.
El silvestrismo es un movimiento cuyos objetivos se han deteriorado con el tiempo. Estos denominados 'silvestristas' han pasado de admirar a endiosar a su cantante predilecto de tal manera que si se le critica a éste solo se hace por envidia, para ellos no hay otro argumento válido. Pero esto no es lo peor, lo peor es la reproducción continua de sus más recientes canciones (por ejemplo 'El glu glu glu'), contaminando así el espectro auditivo de las personas que razonamos.
Hoy vengo a proponerle al gobierno nacional un proceso de paz diferente: El proceso de paz con el silvestrismo. Para dicho proceso propongo que haya una zona despejada de música de Silvestre en Urumita (en donde todo el mal comenzó), una comisión de justicia y reparación encabezada por mi, la comisión silvestrista a cargo del propio Silvestre Dangond, acompañado por Carlos Bloom y Dagoberto Marin, silvestrista desde la cuna (aunque tenía como 16 años cuando empezó esto).
Los puntos a tratar serían los siguientes:
1. Reducción de discursos en conciertos
2. Disminución de la palabra 'envidia' en el vocablo de sus seguidores.
3. Volumen permitido en el equipo de sonido a los silvestristas para escuchar sus canciones.
4. Eliminación de cuentas de frases silvestristas en Twitter.
5. Regularización de la frase "Ay... PAPAAAAAAA".
6. Y 'El glu glu glu'... Qué?
Espero que el gobierno nacional en cabeza del Presidente de la República lea este comunicado y ejecutemos las acciones necesarias. Un saludo para las personas que queremos un país mejor, y también para los silvestristas.
