domingo, 4 de septiembre de 2016

El pánico de volver a sentir

Aunque lo evite casi siempre llega un final a la relación que prometía mas cosas y siempre me queda un sabor de decepción impregnado en el paladar. Inevitablemente se me vienen muchas preguntas a la cabeza, la primera es si pude haber hecho más de lo que hice, si pude haber sido mejor pareja de lo que fui, en otras ocasiones siento que di más de lo que merecían, independiente de si diste mucho o poco. Al final poco importa responder esto, al final estoy solo.

Creo que no soy el único que ha sentido esto, muchos reevaluamos nuestro comportamiento para ver como mejoramos en nuestra próxima relación, esperando así que nos vaya mejor y que ésta sea algo real. Pero ya basta, después de tantas luchas ya algunos no tenemos fuerza, ya nos aburrimos de ese tema tan complicado que es querer a alguien, estamos cada vez más prevenidos de que alguien nos vaya a lastimar, por lo tanto dosificamos más los sentimientos y para estar con alguien a quien no queremos mejor estamos solos.

Pero eso no es lo peor, lo peor es que llegue alguien que ponga en duda toda esa experiencia de mierda que arrastramos y te guste, que quieras hablarle así sea para decirle 'hola', que hagas un chiste bobo solo para hacerla reir, y en medio de esa sonrisa cómplice recordar la pereza que te da enamorarte. ¡Qué hijueputa pánico que te guste alguien justo cuando no quieres sentir nada!

domingo, 28 de agosto de 2016

Hay mujeres...

De todo tipo de mujeres hay en este mundo, desde altas a enanas, desde  blancas a negras pasando por todos los mestizajes posibles; gordas, flacas, rubias, pelirrojas, etc...

Hay mujeres que les falta un tornillo en la cabeza
Hay mujeres que solo están a tu lado por beneficio propio
Hay mujeres que aunque sean muy buenas no nacieron para estar a tu lado
Hay mujeres que juegan con tus sentimientos solo por diversión
Hay mujeres que no saben amarte
Hay mujeres que te mienten en la cara aunque saben que intuyes la verdad
Hay mujeres que se sienten muy poca cosa para estar a tu lado
Hay mujeres que se sienten demasiado importantes para estar a tu lado
Hay mujeres que aunque se vayan siempre estarán presentes

Ay... Mujeres

martes, 28 de junio de 2016

Carta abierta a Leo Messi


Hola Lio, ¿como estás? Espero que ya un poco mejor. El domingo, despues de haber terminado la final de la Copa América me enteré de que renunciaste a la selección Argentina, esta es una triste noticia para los fanáticos del fútbol, en especial para los que seguimos al FC Barcelona. ¿Sabes? He seguido tu carrera desde el momento que debutaste, recuerdo que llevabas la camiseta # 30 cuando Ronaldinho te filtró un pase y anotaste de 'vaselina' tu primer gol, aunque yo diría que fue tu segundo ya que el primero te lo anularon por fuera de lugar y lo habias definido de la misma forma. Ese día me dije "vaya... Este chico va a dar de que hablar, tiene mucha calidad", y no me equivoqué: Tu brillante carrera te avala y muchos hemos disfrutado con tus goles.

Sin embargo esta carta abierta no es para pedirte que regreses a la Selección Argentina, de hecho no se ni por qué estoy escribiendo, tu ni lees los contratos que te ponen al frente, mucho menos vas a leer a alguien que a duras penas lo leen 15 personas, pero bueno, quizás la magia del internet haga que un día de ocio este link llegue a ti y sepas sobre mi y el pequeño favor que te voy a pedir: ¡PRESTAME PLATA, VIEJO LIO! Yo soy un colombiano que vive en Veracruz y quiero ir a Colombia a visitar a los viejos y a mis amigos, también tengo pensado tomarme unas frías en un bar llamado 'Donde Fidel' donde ponen pura salsa y tal vez ir un día a las islas del Rosario, allá hay buenas hembras, hasta podrías alcanzarme allá, dejas a Antonella y a los pelaos con Shakira y te podrías traer hasta a Piqué, el man me cae bien.

Pero ya, en serio, creo que con USD $2000 me alcanza para ir y venir, si en Barcelona no hay Western Union tu me avisas a ver como hacemos para que me llegue el dinero, o también me puedes comprar los tiquetes por internet y nos pillamos allá, pero convence a Piqué y lo embriagamos con 2 garrafones de Medallo.

Y con esta me despido compa, no le tire mente a lo que digan por ahí, yo también renuncié a la Selección de mi país cuando me di cuenta que no podía ni jugar 30 minutos.

Con cariño, yo.

miércoles, 15 de junio de 2016

Fantasía

Vivo el día a día rodeado de arena, pelotas de fútbol, conos y jugadores entrenando, es una rutina ya aprendida, por lo tanto es automática. A veces hace sol, en otras ocasiones el clima es más amable, por lo tanto en algunas ocasiones es complicado mantenerse concentrado, por lo tanto me voy en pensamientos. Suelo dibujarme agarrando una maleta y metiéndole poca ropa de manera desordenada, tal cual mi vida; después me observo en el Benito Juarez en la sala de espera y anhelando que mi vuelo salga rápido, pero lo más importante viene ahora: Solo puedo imaginar que se aterriza en mi ciudad, que al apenas asomarme por la puerta del avión me pique el sol hijueputa que suele hacer allá y que la humedad me haga sudar como loco, y justo después de recoger mi equipaje espero verte entre una multitud de turistas, taxistas y locales, que sonrías al verme, que me abraces y me digas lo mucho que me extrañaste, que me pidas que no me vaya nunca más.

martes, 19 de abril de 2016

Catarsis de la tristeza

A las 5:40 a.m. suena la alarma del despertador, entre bostezos y con los ojos aún cerrados trato de apagarla para dormir un poco más. El sol va saliendo y el tiempo va corriendo en mi contra, al parecer llegaré tarde nuevamente. Después de un breve duchazo abro un pequeño armario donde guardo mi ropa, todo está en orden pero no encuentro una máscara, la máscara donde parece que en mi vida va de maravilla.

Es difícil salir al mundo y sonreirle a todos, es complicado fingir estar bien, en algunos pasajes del día simplemente deseo acostarme en mi cama y empezar a llorar, así sin más, pero no, esa no es la educación que me han brindado, este mundo no es para débiles, por lo tanto hay que mostrarse fuerte aunque uno se esté ahogando en un vaso de agua, irónicamente no necesitamos grandes cantidades del preciado líquido para ahogarnos.

Lo más triste de lo triste es no saber qué le pasa a uno, a veces uno simplemente está triste porque si, a lo que le temo es que la memoria me traicione y me esconda esas razones para que yo evite pensar en x o y situación, lo otro es que mi estado de ánimo sea una moneda que se lanza al aire y determine cada cierto momento el estado de ánimo que debo tener.

Quizás simplemente yo tenga un defecto de fábrica...

jueves, 31 de marzo de 2016

La boda (parte 4)

Lista estaba la novia para la misa donde se casaría con su prometido. Radiante como siempre Blanca Inés sonreia, pero lo hacia de una manera nerviosa, Faryd notaba algo raro en la sonrisa de Blanca Ines pero no sabía con certeza de qué se trataba, por lo tanto le hizo señas a quien presidía la boda para que apurara la ceremonia.

"Estamos aquí reunidos para presenciar la unión de Blanca Inés y Faryd", dijo el sacerdote de manera acelerada. La velocidad de la misa era un poco más rápida de lo normal, pero todo se fue a la mierda cuando pronunciaron las mágicas palabras "¿alguien tiene una razón para impedir esta boda?" y un tipo en la penúltima banca levantó la mano: Era yo.

Nadie lo podía creer, todos voltearon a mirarme mientras caminaba con paso temeroso hacia el altar. Con un nudo en la garganta y los ojos inundados en lágrimas me dirigí a Blanca Inés diciéndole que estaba cometiendo un error, ella estaba sin palabras.

Y de repente siento unos nudillos impactando mi pómulo a gran velocidad, el puño de Faryd me hizo besar el piso de esa pomposa iglesia donde van los ricos a tratar de redimirse con Dios. Mientras yacía en el piso vi a Blanca Ines acercarse, levantó mi cabeza y sonrió, aproveché y le dije "escápate conmigo, ¿te le mides?" a lo que respondió negativamente. Ella se levantó, miró con desprecio a Faryd y se marchó de la iglesia.

Salí como pude de la iglesia, pues Faryd y el tonto de su padrino de bodas querían seguir moliéndome a golpes, pero pendejo no soy. Al salir busqué con la mirada a Blanca Inés, pero ni rastro de ella, desesperado empecé a correr en su búsqueda pero fue en vano, así que me desplomé en un andén. Cuando estaba mirando al piso escuché una voz que decía "señor, ya vamos a cerrar", levanté la cabeza, pagué los tragos y me fui. Todavía llovía...

miércoles, 3 de febrero de 2016

La pieza faltante

A pesar de tantas alegrías cosechadas en los últimos días, a pesar de sentirme tranquilo con mi vida como nunca antes, a pesar de lograr objetivos personales me es difícil hacer una sonrisa de oreja a oreja completamente honesta y aún no puedo disimular la nostalgia de mis ojos. Mi vida es como un rompecabezas que lentamente se va armando, pieza por pieza se va construyendo un paisaje, a veces lo visualizo como un atardecer en el mar, otras veces lo veo como un estadio de fútbol con sus tribunas a reventar, sin embargo en el medio hay un especie de hueco, una pieza que falta y arruina la perfección del paisaje que muchas veces visualizo, y no es un hueco pequeño, al parecer es una pieza distinta a las demás y que no encajaría en ningún otro lugar, es la pieza perdida, el santo grial de mi rompecabezas perfecto, la pieza que siempre faltará. Esa pieza eres tú.