Hoy desperté reflexivo, tanto así que me sentía en la antigua Grecia argumentando teorías con mi amigo Platón. Mientras desayunaba pollo con papas fritas pensaba en lo relativo de las elecciones del corazón: Cuando creemos que estamos con la persona correcta esa misma persona nos demuestra tiempo después que no es así, por lo tanto una decisión aparentemente buena el día de hoy puede ser un error mañana. ¿Jodido? Claro que si.
Y es una pena, a veces le damos todo a alguien que nos hace añicos por dentro, dejándonos en la mera ruina, tal como la antigua Grecia. Lo peor es que nos queda esa sensación de que la vida es injusta, que los "malos" no tienen castigo y van por la vida sin medir la consecuencia de sus actos, sin embargo hay veces que creemos en el karma y esperamos que le paguen con la misma moneda que nos pagaron, ¿pero esto de qué sirve? Creo que para nosotros no sirve de nada.
Y no importa lo que pase con la gente que alguna vez nos hirió, la decepción es pan de cada día en este mundo tan hostil, pero a la vez hermoso, y así como hay personas que nos hieren hay otras tantas que te quieren ver feliz, sonriendo a pesar de las dificultades, que les gustaría vernos de nuevo en una pieza.
Tú que lees esto si estás así tengo la convicción que saldrás adelante, que sólo llorarás de alegría, que iluminarás al mundo con tu sonrisa aunque te falte un diente, y también se que cuando estés bien ayudarás a alguien a que esté de una pieza. Llegará ese día y aunque yo no esté se que te acordarás de mi.
💙
ResponderEliminar😘😘😘 me encantó
ResponderEliminarComo siempre me identificó en muchas cosas ����������
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarComo siempre 👏👏
ResponderEliminar