Después de tanto tiempo esta sensación no me abandona, simplemente descansa entre sombras, pero al hablarte renace como un ave fénix. A esto no lo puedo llamar amor, sería mentirme y mentirte a ti, no fantaseo con llevarte al altar ni pasar una vida juntos, pero si compartir un momento así sea tan simple como tomarnos un café o vernos en un aeropuerto. Fueron varios meses sin escuchar tu voz, pero escucharla fue placentero, recordar los momentos junto a ti me volvió a pasar y ahora no me deja dormir, esta química que siento contigo no me suele pasar, en realidad después de tantos años no me ha pasado con más nadie. Quizás sea una ilusión, quizás el iluso sea yo, pero debo confesarte que me emociona la idea de volver a verte aunque hoy día ese acontecimiento sea una utopía.
viernes, 20 de noviembre de 2015
martes, 17 de noviembre de 2015
Sonrío porque no existo
Llega la noche y con ella la hora de dormir, apagas la luz y te acuestas en tu cama, de repente el cuarto se oscurece más y la habitación se expande, miras al lado de tu cama y ves una piedra, pero quizás no sea una piedra, quizás es el reflejo de lo que tu eres: Fría e inerte. Y de repente te pones a pensar en tantas cosas, sobre todo en esa maleta de decepciones que cargas contigo y buscas consuelo en aquella piedra que tienes al lado, la piedra te da la espalda y se pone a roncar. Allá, en los rincones más oscuros de tu cerebro un duendecillo susurra mi nombre, lo más posible es que lo ignoras, no sin antes preguntarte una vez "¿qué hubiera pasado si...?", pero no, aunque esa pregunta te la hagas cada cuanto ya debes tener en cuenta que ya no existo, al menos para ti. Ya limpié la casa, redecoré y saqué la basura, hasta quedó más bonito el hogar, y aunque no estás invitada se que no pasarás a echarle un vistazo, solo me conformo con saber que no vivirás en un lugar tan reluciente como este. Posarás de soltera poderosa como ya lo has hecho antes, o fingirás de felicidad desbordada como lo estás haciendo ahora, pero recuerda la piedra que duerme junto a ti y la maleta aquella que día a día se vuelve más pesada, eso se ha vuelto parte de mi consciencia, y no lo niego, a veces me hace reír. Recuerda que algún día pudiste tener todo de mi parte pero te conformaste con obtener migajas de otros.
miércoles, 14 de octubre de 2015
Siempre
Aunque la distancia entre los 2 es enorme, aunque pasen los dias, meses y años, aunque rara vez crucemos palabras; no importa la ciudad, el clima o el contexto; tampoco importa si otras personas entren en mi vida o en mis pensamientos, o simplemente compartamos un momento de pasión y desenfreno siempre hay algo: Un detalle, un pensamiento fugaz y hasta una fragancia, siempre hay algo que me recuerda a ti. Ya no tengo armas para pelear, no puedo ni ofrecer resistencia, por más que pase el tiempo debo admitir que siempre ocuparás un lugar importante en mi corazón y eso nada lo va a cambiar, aunque eso a ti te valga verga.
jueves, 8 de octubre de 2015
Duermo
A diferencia de muchos no anhelo cerrar los ojos para verte, te veo siempre aunque estás tan lejos. Y te pienso mucho, como si fueras un problema matemático, al que no le hallo solución, eres de esos problemas que no salen de mi cabeza y siempre trato de resolver. Pero llega la noche con su calma, el manto del sueño me libera de tu recuerdo durante unas horas, solo en el mundo onírico no apareces y eso me satisface. Duermo para huir de ti.
miércoles, 26 de agosto de 2015
Dilo, Cartagena es lo máximo
Foto: El Universal
Aquella noche me acosté temprano pues tenía que hacer una vuelta en el centro y la quería hacer en la mañana para no perder tiempo
.
Todo iba perfecto hasta que a las 3am se fue la luz y no pude dormir más. Pasaron las horas y la luz no llegaba así que decidí seguir de largo porque con calor en esta ciudad no duerme nadie.
Eran las 7am y nada que llegaba la luz. Agarré mi toalla y me fui a dar un baño. Abrí la llave y no salía agua. En ese momento recordé que en la prensa local se había anunciado un corte en el servicio de agua dizque por mantenimiento. El agua llegaría hasta la tarde.
Recién el agua llegó alrededor de las 3pm, pude alistarme para ir a hacer la diligencia. Conté tres las veces que la luz vino y se fue. Cuando salgo de la casa estaba el barrio revolucionado: "pillaron" a 2 manes en moto que le "jalaron" el bolso a una vecina pero, tan salaos que se cayeron, y la gente del barrio empezó a lincharlos. Sin embargo la policia llegó a tiempo y evitó que los mataran.
Después de chismosear un rato vi la hora y fui a coger un taxi, pero ningún taxista me quería llevar porque eso estaba muy lejos y para allá no iban. Otro me cobró 20 "lucas" y le tiré la puerta de la rabia y se bajó a "hijueputearme"; casi me pega.
Al final de cuentas me tocó coger buseta. Todo iba bien hasta que me pilla un trancón entrando al mercado. Al parecer un "zapatico" golpeó una moto y se iba a formar "brete". Lo raro fue que esta vez la policia no llegó a tiempo como cuando estaban linchando a los rateros en el barrio. Al fin llegué al centro, aunque muy tarde, como no me iban a atender me fui a caminar por las murallas. Cuando vi el atardecer donde el sol parece sumergirse en el mar, ahí pude comprender que "Cartagena es una nota".
domingo, 23 de agosto de 2015
Anhelos
Un rayo de esperanza sobrevive en mi, una luz opaca en el fondo de mi alma aún te espera, aunque ya ni en mis sueños te encuentre. Tu ausencia ya es notoria y se refleja en mi mirada, solo me queda la foto que un día robé para tener algo de ti conmigo, aunque la sola foto ya no basta. Quisiera levantarme un día sin que esa luz brille y olvidarme de ti, a veces lo intento pero te recuerdo en los detalles más absurdos, tanto que ya resulta hasta ridículo querer olvidarte, generas tanto en mi y ni siquiera estás aquí. ¿Como brindarle amor a otra persona si te lo has llevado todo?
martes, 28 de julio de 2015
Para ti, tío Vicente.
Esa mañana del 7 de noviembre dormía plácidamente pensando en las fiestas cuando un grito horripilante me despertó: Era mi madre llorando y entre su llanto decía que mi tío Vicente había fallecido. Ahí me quedé quieto en la sala, con el corazón a mil viendo a mi madre arrodillada en el piso abrazando al teléfono que le había anunciado tan cruel noticia, fueron 2 minutos sin reacción, hasta que me fui a mi cuarto a encerrarme y llorar solo. Mi tío Vicente era muy alegre, por su obesidad sus sobrinos le llamábamos de cariño "Homero Simpsons" y siempre me molestaba porque era muy tímido y nunca me conocía una novia, hasta que justo un año antes de ese suceso le presenté a Jocelyn, quien fue mi novia en el 2008, hasta ese día me dejó de molestar con eso. Un infarto acabó con su vida esa mañana novembrina.
Ese sábado fue un día duro. Después de haber estado encerrado en soledad mi madre entró a la habitación para decirme que el cuerpo de mi tío lo estaban velando, me ordenó alistarme para ir a verlo, yo no soy partidario de ir a funerales y entierros pero era la primera vez que una muerte me pegaba tan duro desde la muerte de mi abuelo Ángel en 2005, pero con mi tío era diferente pues con él estaba más apegado que con mi abuelo. Al verlo ahí acostado sin reacción no lo creía, sin embargo no lloré, creo que fue más por haber estado llorando toda la tarde que por falta de sentimiento, uno muchas veces siente que las lágrimas se acaban, no tengo dudas que eso fue lo que me pasó aquella noche. Entre murmullos en la funeraria escuché que el entierro sería el domingo a la 1:00 p.m., curiosamente ese día jugábamos una semifinal del campeonato microfútbol de la universidad.
Una noche de insomnio fue la previa a la despedida de mi tío de este mundo. Otra vez sin fuerzas de tanto llorar me alisté para el entierro, la cita era en el cementerio de Turbaco, los familiares y allegados de mi tío no se hicieron esperar y acudieron a la cita. Al momento de cargar el cajón me hice voluntario, mis lágrimas no se hicieron esperar. Mientras caminábamos me aferraba a la idea tonta de que mi tío despertara de ese cajón diciendo que todo era una broma y que estaba bien, pero al llegar a la fosa y ver que le tiraban tierra al cajón al fin acepté que mi tío estaba muerto.
Llegamos a la casa con los ojos hinchados y con ganas de estar solos. Yo fui el primero en adelantarme, solo quería dormir y no pensar en mas nada, pero a eso de las 3:00 p.m. entró mi padre al cuarto y me dice "¿Por qué no vas a jugar con el equipo? Vístete que yo te acompaño" a lo cual respondí que no quería ir, a la final nadie está pensando en fútbol cuando un familiar cercano se le muere. Sin embargo mi padre insistió, de hecho me dijo que así era posible mitigar un poco el dolor que estaba sintiendo ese día, de hecho no era un muy buen argumento que digamos pero quizás tenía razón, así que me alisté y fuimos al partido.
Llegamos a la universidad y al llegar todos me miraban extrañados, sin duda mi cara decía mucho más de lo que yo podía expresar. Empezó el partido y por un momento me olvidé de la muerte y la tristeza, con trasnocho y sin comer bien jugué un partido destacado, mi única motivación en ese momento era dedicarle esa pequeña victoria a la memoria de mi tío, sin embargo y al minuto 18 del segundo tiempo y después de ir ganando 2-1 nos empatan y el finalista se decidiría desde los puntos penales. Íbamos 1-1 y cada equipo tocaba tirar su último penal, Juan Carlos se perfiló y mandó el balón a las nubes, así que era mi oportunidad de convertirme en héroe. El rival pone el balón y se perfila de tal forma que intuyo que disparará a mi lado derecho, cuando cobra me lanzo sin pensarlo y siento que el balón pega en mi pierna derecha, al caer busco con mi mirada el balón por todas partes, cuando miro hacia atrás miro el balón ingresando lentamente al arco, ya no pude hacer nada. Escuché al rival celebrando su paso a la final ahí tirado en el piso mientras observaba el balón mientras lo maldecía, no pude atajar ese penal ni dedicarle la victoria a mi tío, y lloré.
No fui ni capaz de ponerme de pie por mi cuenta, mi mejor amigo que a su vez era el D.T. del equipo fue a ayudarme, me dio unas palabras de aliento y a la vez consuelo porque él sabía la verdadera razón de mi llanto. Y de ahí me fui, triste y desconsolado, no por poder pasar a la final, sino por no tener más a mi tío y no poder dedicarle así sea ese pequeño triunfo, por eso hoy te dedico este texto, para recordarte donde estés que siempre estás en mi memoria.
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